Motivados por las recientes protestas violentas, los informes de invasión de tierras y el continuo impacto devastador de la epidemia de Enfermedad Renal Crónica de causas no tradicionales (ERCnT), un grupo de organizaciones comunitarias invitó recientemente a Fundación La Isla a presentar información en un foro en el Distrito de Subtiaba de León, Nicaragua.
La epidemia de ERCnT afecta a regiones de Centroamérica, incluidas las comunidades indígenas de los departamentos de León y Chinandega. Goyena es una de esas regiones. Es una pequeña comunidad rodeada de caña de azúcar en el oeste de Subtiaba.
Según Vladimir Sáenz, representante de Si a la Vida, No a la Destrucción del Medio Ambiente, una de las organizaciones que planificaron el evento, los objetivos del foro incluían “unir nosotros mismos en acción, no sólo físicamente como grupo sino implementando acciones…, [y] amplificar nuestra voz para ser escuchados”.
Las principales preocupaciones de los asistentes al foro tuvieron que ver con la expansión territorial de las empresas azucareras locales, según Sáenz. “La preocupación de [los asistentes] va en dos sentidos”, dijo Sáenz. Si los residentes se quedan en sus casas y no venden, según Sáenz, corren el riesgo de exponerse a agroquímicos dañinos en el agua potable. “La otra preocupación se puede ver en el triste caso de que [los comunitarios] vendan sus propiedades, que son ancestrales, a un precio que es injusto, para quedarse con un destino incierto”, dijo Sáenz.

Representantes de Fundación La Isla presentaron información sobre la ciencia de la ERCnT, sus causas probables y las condiciones laborales de los trabajadores de los campos de caña de azúcar.
“Las últimas investigaciones indican que la enfermedad es multicausal y está directamente relacionada con condiciones laborales específicas”, dijo Josephine Weinberg, Especialista Legal de Fundación La Isla. “Nuestro papel en el foro fue brindar una visión general de las protecciones legales nacionales existentes que cubren esas condiciones laborales. Si se implementan adecuadamente, estas protecciones probablemente conducirían a una disminución en la prevalencia de la enfermedad”.

Evenor Jerez, Director de Programas y Proyectos del Consejo de Iglesias Protestantes de Nicaragua (CEPAD), facilitó un período de discusión posterior a las presentaciones del LIF. “Quería saber más sobre la situación de los problemas ambientales que afectan a las comunidades de [Subtiaba] en León y tener más información sobre los efectos, posibles causas y acciones sugeridas para mitigar el impacto de la ERC”.
Jerez dijo que el foro era un paso para enfrentar la epidemia. “Uno de los éxitos fue el intento de aunar esfuerzos entre varios actores para enfrentar las dificultades de las comunidades rurales de León y Chichigalpa en relación a la ERC”, afirmó Jerez. “Además, tener un plan de actividades para seguir creando conciencia en las sociedades regionales y nacionales sobre este problema y animarnos a continuar”.