A medida que los veranos se vuelven más calurosos, millones de trabajadores estadounidenses se enfrentan a riesgos crecientes por el calor extremo. Para quienes trabajan al aire libre —en la construcción, la agricultura, el paisajismo y otros sectores con uso intensivo de mano de obra—, los riesgos son especialmente altos.
El descanso, la sombra y la hidratación (RSH) son medidas de protección sencillas que pueden salvar vidas. Sin embargo, en muchos lugares de trabajo, estas medidas son inconsistentes o inexistentes. El resultado es una brecha cada vez mayor en los resultados de salud, con algunos trabajadores expuestos a riesgos mucho mayores que otros.
¿Qué está en juego?
Quienes trabajan al aire libre habitualmente trabajan en condiciones que exigen sus cuerpos al máximo. La exposición prolongada a altas temperaturas puede causar agotamiento por calor, insolación y enfermedad renal crónica.
Las barreras son diversas. Las regulaciones difieren según el estado. Muchos empleadores carecen de orientación o recursos para implementar protecciones efectivas. Las estructuras salariales a destajo disuaden a los trabajadores de reducir el ritmo de trabajo. Y sin datos consistentes, puede ser difícil convencer a los responsables de la toma de decisiones de que las soluciones justifican el costo.
Lo que muestran los datos
Hay evidencia de que las protecciones de RSH no sólo salvan vidas sino que también mejoran los resultados finales.
En un ingenio azucarero donde La Isla Network ayudó a implementar un programa estructurado de RSH, las hospitalizaciones por estrés térmico se redujeron en casi un 80 %. La productividad aumentó entre un 10 % y un 20 %. Al tercer año, la rentabilidad de la inversión alcanzó aproximadamente el 60 %.
La fortaleza del programa residía en su diseño integral. Combinaba descansos programados, sombra e hidratación con monitoreo de salud, flujos de trabajo adaptados, licencias por enfermedad remuneradas y acceso a atención médica.
Por qué los empleadores y los responsables de las políticas deberían actuar
Proteger a los trabajadores no es solo un imperativo moral. Reduce el ausentismo, disminuye los costos de atención médica y protege a las empresas de riesgos legales y reputacionales.
Los trabajadores sanos también son más productivos. Los programas que protegen contra el estrés térmico demuestran que la seguridad y la productividad pueden avanzar juntas. Y en una era de volatilidad climática, construir sistemas que contemplen el calor extremo hace que los lugares de trabajo sean más resilientes.
Pasos prácticos hacia adelante
Los empleadores, los gobiernos y las comunidades pueden tomar medidas inmediatas:
- Adoptar normas claras de RSH y hacerlas cumplir.
- Programas piloto que monitorean la salud, la productividad y los costos.
- Brindar apoyo técnico y financiero para facilitar la adopción.
- Capacitar a los trabajadores y supervisores para que reconozcan los beneficios y utilicen las herramientas.
- Coordinar la salud, los recursos humanos y las operaciones para garantizar que se gestionen los riesgos en todo el sistema.
Qué ofrece La Isla Network
La Isla Network cuenta con años de experiencia en el diseño y la prueba de sistemas de protección laboral contra el estrés térmico. La organización ofrece asesoramiento técnico, herramientas de evaluación y casos prácticos para ayudar a empleadores, legisladores y defensores a replicar el éxito.
¿Por qué ahora?
Con el cambio climático provocando veranos más largos y calurosos, los riesgos para quienes trabajan al aire libre no harán más que aumentar. La pregunta es si Estados Unidos actuará con la suficiente rapidez para prevenir enfermedades y muertes evitables.
La evidencia demuestra que proteger a los trabajadores no solo es posible, sino también rentable. Las herramientas están disponibles ahora. El reto es implementarlas antes de que llegue la próxima ola de calor.
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La Isla Network es una organización de investigación y asesoramiento en salud dedicada a erradicar las lesiones, enfermedades y muertes relacionadas con el calor en la fuerza laboral de todo el mundo. Desarrollamos intervenciones de protección laboral basadas en datos, mejorando la resiliencia de la fuerza laboral y las empresas ante el riesgo de exposición al calor. LIN impulsa un cambio duradero colaborando con gobiernos e instituciones multilaterales para informar y crear políticas. Para obtener más información, comuníquese con nosotros a través del formulario de contacto..